
A la Amanita Caesarea, en esta zona de Extremadura y en la Sierra de Huelva, la llamamos TANA.
Dicen que es la reina de las setas (exceptuando la trufa) desde los tiempos del Imperio Romano, pero para mí, el aroma y el sabor del Gurumelo no tienen rival...
En Europa, la tana es de gran estima, sobre todo en Italia y Suiza, llegando a alcanzar precios superiores a los cien euros el kilo.

Bueno, ¡al lío!
Se limpian bien las setas sacudiéndole la tierra y se les corta el pie. Se colocan en una fuente y se les riega con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sal.
Se ponen en el microondas durante tres minutos y medio.

Mientras, en una sarten doramos unos ajos troceados.
Y...¡Ya está!...
Cuando terminen de hacerse las tanas, se les rocía por encima los ajitos y...¡A comer!
¡Están de lujo!

Curioseando por San Google he descubierto unas Croquetas de Cesar, hechas con un refrito de cebolla y tanas. Se le añade este sofrito a una bechamel y se pasa todo por la batidora. Cuando se enfría la masa se hacen las croquetas al modo tradicional.
Esta próxima semana las probaremos de esta manera...


No las he visto nunca. Por supuesto, tampoco comerlas. Dicen que son delicia de los dioses.
ResponderSuprimirA mí, las amanitas me siguen dando miedo. Todas.
Un besino.
La tana, el gurumelo
ResponderSuprimiry resumiendo LAS SETAS,
son elemento ideal
para hacer buenas recetas.
A la plancha, con salsita,
en revuelto de tortilla,
como base de croquetas
y hasta en una ensaladilla.
Y si me apuran aún más,
con orégano y tomillo,
con fideos, en paella
e incluso en un bocadillo.
Valdomecer.
ResponderSuprimirSi con miedo comes setas,
seguro te sientan mal.
La caesarea es estupenda,
pero con susto...¡Ni hablar!...
No se debe confundir
con la amanita muscaria,
que tiene el sombrero rojo
y es mortal, la muy canalla...
Un abrazo.
Pedro.
ResponderSuprimirYa lo comento en la entrada.
De nuevo tengo amanitas
y voy a hacer las croquetas,
que tienen que estar muy ricas...
Mientras elaboro el plato
unas fotitos haré,
y con ese material
otra entrada subiré.
Claro que a tí con tu dieta
te interesan a la plancha...
pero tendrás la receta
y, cuando acabes la dieta...
¡Las comerás a tus anchas!
Mmmm, deliciosa receta que nada tiene que ver con los champiñones en lata... Esto es toda una esquisitez serrana!!! Por cierto, fíjate si nos gustan en casa que nuestra perra se llama Tana.
ResponderSuprimirMuy bonitas las setas pero a mi me parecen todas venenosas, ¡que miedo!. Como sin duda imaginarás yo no las como, me quedo con el champiñón soso y anodino y tan pancha. Me lo como con la tranquilidad de que no me va a matar. Un beso
ResponderSuprimirMuero por volver a estar cerquita de esas delicias, nada que ver con bandejinas carrefouleras, que ni como consuelo sirven.
ResponderSuprimirBesito, y no hagas caso de malidiscentes voces que atacan tu buen hacer culinario, mira quien te lo dice que aprendió al hacerse legionario
¿Pero quién es el que se atreve a meterse con tu cocina?. Con el esmero y la delicadeza que tu pones en tus cositas... Eso será cosa de las marismas lejanas, que no entienden de na hija. Pos no eres tu fina. Bueno esto último ha sido un lapsus
ResponderSuprimirQuerida Nina, no confundas al personal.Las malas lenguas dicen que NO TE GUSTA cocinar. ¡Mira como salta "la carva"!... jajaja
ResponderSuprimirUn beso