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domingo, 24 de octubre de 2010

Las Tanas

Amanita caesarea en su habitat


Mis amigos blogueros, que tienen esos estupendos blog de cocina, me dan mucha envidia...Sana envidia, pero envidia al fin y al cabo...
Por eso, de vez en cuando, hago alguna entrada culinaria.
La cocina no es lo mío, al menos eso dice la malagueña de mi hermana, pero yo no me acomplejo y le sigo poniendo voluntad...





A la Amanita Caesarea, en esta zona de Extremadura y en la Sierra de Huelva, la llamamos TANA.

Dicen que es la reina de las setas (exceptuando la trufa) desde los tiempos del Imperio Romano, pero para mí, el aroma y el sabor del Gurumelo no tienen rival...

En Europa, la tana es de gran estima, sobre todo en Italia y Suiza, llegando a alcanzar precios superiores a los cien euros el kilo.




Bueno, ¡al lío!

Se limpian bien las setas sacudiéndole la tierra y se les corta el pie. Se colocan en una fuente y se les riega con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sal.

Se ponen en el microondas durante tres minutos y medio.





Mientras, en una sarten doramos unos ajos troceados.

Y...¡Ya está!...

Cuando terminen de hacerse las tanas, se les rocía por encima los ajitos y...¡A comer!

¡Están de lujo!




Curioseando por San Google he descubierto unas Croquetas de Cesar, hechas con un refrito de cebolla y tanas. Se le añade este sofrito a una bechamel y se pasa todo por la batidora. Cuando se enfría la masa se hacen las croquetas al modo tradicional.


Esta próxima semana las probaremos de esta manera...


jueves, 8 de julio de 2010

La trampa


Bueno, aquí estoy dispuesta a enseñaros la manera de preparar una trampa ecológica para atrapar a todos los mosquitos que hay en el mundo mundial. Me parece un poquino exagerado ésto, así que lo dejaremos en todos los malvados mosquitos de Extremadura...

Lo que básicamente se necesita es:
- 200 ml. de agua
- 50 gramos de azúcar moreno
- 1 gramo de levadura
- 1 trozo de cartulina negra
- 1 botella de plástico de 2 litros.



A continuación los pasos a seguir:

1. Corta la botella de plástico por la mitad y quédate con la parte de abajo, pero no tires la parte de arriba

2. Mezcla con el agua caliente el azúcar moreno. Cuando lo tengas mezclado tienes que esperar a que se enfríe.
3. Añádele ahora la levadura. No hace falta mezclarlo. Se irá creando dioxido de carbono.

4. Coloca la parte de arriba dentro de la botella e invertida, como formando un embudo.



5. Tapa toda la botella con algo negro. Yo la he forrado con una cartulina.

Colócala en alguna esquina de tu casa. En dos semanas podrás ver la cantidad de mosquitos que murieron en la botella.

Con este método casero podremos limpiar nuestras casas de criaderos de mosquitos, al menos eso dice la receta. Me la pasó mi compañera Ana uno de los últimos días del curso. Espero que sea eficaz y que nos sirva a todos.

lunes, 19 de abril de 2010

Los caracoles


Todavía es Lunes de Octavario. He llegado a casa hace media hora escasa, el tiempo de darme una ducha y sentarme delante de mi máquina. No quiero dejar pasar otro día sin hacer la entrada de los caracoles, pues Valentín está deseoso de conocer cómo los hago...¡Va por tí, querido bloguero!


Sepan, que lo primero y más trabajoso para unos buenos caracoles, además de ir al campo a por ellos una noche lluviosa de primavera, es lavarlos a conciencia. Se hace con sal y vinagre y agua, mucha agua. Se dan vueltas a los caracoles y empezarán a soltar todas las babas... Es un poquito laborioso, pues esta operación hay que repetirla varias veces.

Vicente, mi media naranja, es el encargado de ir a por ellos y de lavármelos bien.



Mientras él realiza esta operación, yo voy preparando el guiso. No puedo poner las cantidades exactas para que tengais una buena receta, pues yo lo hago a ojo.

En una cacerola grande pongo un fondo de aceite de oliva virgen extra y sofrío una cebolla fresca y dos cabezas de ajos asadas enteras. Añado pimienta negra en grano, clavos, un poco de canela en rama, varias guindillas picantes, un buen puñado de sal, tomillo, unas ramas de peregil y unas hojas de laurel. Pimentón de la Vera D.O. y vino blanco de La Palma del Condado, que por aquí lo usamos mucho en la cocina.



Cuando los caracoles están limpios, los echo en la cacerola y los cubro de agua. Los pongo entonces a fuego lento, para que el caracol salga y no cueste trabajo sacarlo de la concha una vez que está cocinado.

Hay quien los espuma. A mí no me gusta hacerlo porque se va mucha esencia de la salsa en esta operación. La espuma que sale al principio desaparece con la cocción. Hay que dejarlos cocer, ya a fuego más fuerte, al menos durante una hora.


Están más buenos dejando pasar por ellos un día, pues cojen más el guiso. Como aquí la romería es el lunes, yo los suelo preparar la tarde del sábado anterior.

No quiero echarme flores, pero mis caracoles tienen muchos admiradores entre mis amistades y mi familia. Para todos hay un platito todos los años.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Tiempo de prestines



Ayer por la tarde sonó mi teléfono. Era mi amiga María.

- Oye Nina, ¿Tú tienes unas trébedes? Es que mañana vienen las de Encinasola...

¡Pues claro que sí! Yo ni me acordaba pero...¡Ha llegado el tiempo! ¡¡Es tiempo de prestines!!



Desde que la conozco , y os aseguro que hace muchos, pero que muchos años, llegando estas fechas, María pone su casa patas arriba y hace tal cantidad de prestines que le suelen durar hasta las ferias. ¡ Y las ferias en Fregenal de la Sierra son en Septiembre!...





Esta mañana me acordé, y se me ocurrió que podía hacer una entrada en el blog. Los prestines se lo merecen.

-Si hoy no comemos es igual, pero yo me voy ahora mismo a casa de María a realizar mi reportaje...

Cuando llegué, estaban terminando de amasar.





Los prestines son dulces sencillos. Se hacen con ingredientes humildes que están al alcance de todos los bolsillos. Clavos, "matalahúga", canela, aceite... En cualquier casa de pueblo nunca ha faltado una fuente de prestines para comerlos en Nochebuena.






No vengo yo aquí a dar la receta de los prestines. La podeis encontrar en cualquier libro de cocina o dándole al intro del ordenador desde las páginas de San Google. Pero, ¿hacer unos buenos prestines?... Amigo mío...¡¡Esa es otra cuestión!!...




Se necesita tener duende en las manos y que éstas sean unas manos de mujer fuerte para poder aguantar el aceite hirviendo y el caldo del cocimiento hirviendo a su vez, escaldando con ello el harina, y poder comenzar inmediatamente a trabajar la masa. Se necesitan unos buenos brazos, para hacerlo rápido y que la masa no se enfrie en ningún momento. Para ello debemos tener una buena candela y acercar el lebrillo donde se amasó y así mantenerla en su punto justo de calor.




Después viene el coger porciones de la masa, estirarlas con un rodillo y sobre una tabla con una especie de grabado que le va a dejar un dibujo bonito al prestín.

Cuando se tienen todos preparados, comienza el rito de la fritura. En la candela, (para eso quería María mis trébedes). Poco a poco los lebrillos se van llenando de prestines que más tarde se pasarán por miel, también caliente.





No sé que tendrá la miel y la cocción de las diferentes especias que llevan los prestines, que aguantan meses y meses y ni se ponen lacios, ni les sale moho, ni nada de nada. Si buenos están el primer día, exquisitos están cuando pasan por ellos dos, tres, cuatro ó los meses que sean. Ya os digo que a María le duran hasta Septiembre u Octubre. Claro que hace todos los años la friolera de 12 kg. de harina...


Esta última foto del perol encima de mis trébedes sirve para hacerle los honores a los prestines de Encinasola.

Lo mismo María que yo, estuvimos allí durante unos años ejerciendo de maestras y...¡No hay prestines como los de allí!

A casa de María vienen cada año a hacérselos su amiga Rosario y Loly, su hija. Este año Rosario no ha podido venir, pero lo ha hecho Loly con su hija Isabel Mª y con su cuñada.

Como veis el duende que digo que tiene hacer unos buenos prestines, se va heredando de generación en generación y de madres a hijas.

Por último os quiero poner una cancioncilla que se canta por estas tierras y que viene al pelo con mi entrada de hoy.

"Si quieres que te cante

en la Nochebuena,

me sacas los prestines

y las madalenas"

lunes, 17 de agosto de 2009

El gazpacho

Mi cuñada Rafi heredó un olivar, en el término de Higuera la Real, que hasta el nombre tiene bonito. "Los Nobles" se llama el campo. Allí estuvimos hace unos días casi toda la familia comiendo y, entre otras muchas cosas, mi hermano José Angel nos preparó un gazpacho a la antigua usanza. Yo, que ando a las caidas con esto del blog, hice unas cuantas fotos que hoy os enseño mientras os cuento algo del gazpacho que se comía antiguamente.


Me comentaba Luisa, la suegra de mi hermano, que se hacía por las tardecitas y que el gazpacho, acompañado con un poco de pescado frito y algo de queso, era la cena diaria de todos los campesinos. En el invierno se le añadía el agua un poquito templada y durante los meses de verano, bien fresquita.





Lo primero que se empieza a majar en la cazuela es el ajo (con dos dientes hay de sobra) y la sal. Cuando está bien majado se le añaden pimiento rojo troceado y se vuelve a majar. Como el pimiento suelta agua, hay que echar en la cazuela unos trocitos de pan seco para que absorba el caldo y no salpique. En esta ocasión el pimiento era verde, pues no había de otro, pero sale el gazpacho con más color si el pimiento es rojo.





Cuando está majado el pimiento continuamos con el pepino, que se añade a la cazuela bastante picadito, y lo último que se maja es el tomate. Tendremos que ir añadiendo trocinos de pan seco por la razón que expliqué antes: Evitar salpicaduras.



Se añade el aceite, el vinagre y el agua y...¡Ya está listo!... En el plato donde lo vas a comer picas unos sopones de pan y os aseguro que es una delicia este magnífico gazpacho. No tiene el sabor del que hacemos con nuestras maquinitas en casa. Dice mi hermano que es porque no emulsiona si no que se queda en suspensión. ¡Cosas de la química!...



Permitidme ahora que os muestre una imagen más. Es la foto de mi hermano con su cazuela. Y digo su cazuela porque la ha hecho él. Le regalaron un tronco de fresno y él le metió mano, nunca mejor dicho porque está hecha así, a mano. Este hermano mío es un artista desde chico. Hace maravillas con todo lo que se pone, ya sea madera, hierro o un hueso de cereza...

sábado, 25 de abril de 2009

Herretes

HERRETES ESCABECHADOS


En Fregenal de la Sierra llamamos herretes, y aspiramos la "h" cuando lo pronunciamos sonando como una leve "j", a las habas cuando aún no han granado.


Es típico llevarlos a la Romería de la Virgen de los Remedios, igual que los caracoles, las tortillas de gurumelos y de espárragos, amén de las ricas chacinas que en nuestro pueblo hay.


Para prepararlos lo primero es cocerlos con un poco de sal. No hay que pecar de cocción , sino dejarlos "al dente".


Una vez cocidos y escurridos se prepara una pucha con huevo batido y harina. Pasamos por ella los herretes y los vamos friendo por tandas.


Continuamos ahora haciendo el escabeche.


En un mortero majamos una rebanada de pan frito, un par de dientes de ajos, sal y cominos.Cuando esté todo ligado, le añadiremos vinagre al gusto y verteremos todo sobre los herretes y le pondremos, además, un par de hojas de laurel.


Se añade agua hasta cubrirlos y ...¡Ya está!....


Se comen al día siguiente que ya habrán cogido el aliño

miércoles, 22 de abril de 2009

Menestra


MENESTRA
En mi familia, desde que recuerdo, deseamos siempre que llegue la primavera para podernos comer una rica menestra. Mi madre la aprendió a hacer de su suegra, y tanto mi hermana como yo, la seguimos haciendo como nos enseñó ella. Hay quien le pone carne de cordero, pero en casa la comemos sólo de verduras.
Para hacerla necesitamos:
-Un kilo de guisantes frescos
-Un kilo de habas tiernas
-Unas alcachofas (alcauciles los llamamos aquí) frescas tambien
-Una cebolla grande
-Pimienta negra en grano
-Aceite de oliva Virgen Extra
-Sal
Su preparación es muy sencilla:
En la olla a presión se pone un fondo de aceite y , cuando esté caliente, se le echa la cebolla picada finita. Cuando comience a ponerse transparente, añadimos las habas picadas, los guisantes desgranados y los alcauciles limpios de las hojas duras y partidos por la mitad. Se le dan unas cuantas vueltas a las verduras y se le añaden los granos de pimienta y la sal. Se cubren totalmente de agua y se cierra la olla. Cuando empiece a echar vapor se pone la válvula y dejamos cocer durante veinte minutos.
Está deliciosa y el caldito....¡Del caldito mejor no hablar!....

domingo, 19 de abril de 2009


GURUMELOS

El gurumelo (Amanita Ponderosa), una de las setas más deliciosas que existen, crece en primavera en bosques de encinas y alcornoques.
Se recolecta antes de su salida de la tierra, apreciando un abultamiento en el suelo y unas grietas en forma de cruz. Se cría en zonas del sur de Badajoz y Sierra de Huelva.
Hoy los prepararemos de dos formas diferentes:


A la plancha





Simplemente con un poco de sal y un chorrito de aceite de Oliva Virgen Extra en la cazuela de la seta.



¡ Qué delicia, Dios mío!






En revuelto


Después de limpiar bien y trocear los gurumelos,
en una cazuela honda se pone un fondo de aceite de oliva Virgen Extra y unos ajos fileteados. Cuando empiecen a tomar color los ajos, se añaden los gurumelos y se deja que se hagan a fuego lento hasta que pierdan todo el agua.
A la hora de llevarlos a la mesa se les cascan unos huevos y se les cuajan según gusto.


¡Manjar de dioses! ¡ Os lo aseguro!